Escribo este post después de muchas discusiones y, sobre todo, después de volver a montar un set de gama media en nuestra tienda en Pamplona.
Hace unos días recibimos un set de batería Ludwig (bateria de la serie Epic, para ser mas concreto), marca con la que vamos a comenzar a trabajar, además de nuestra marca propia de baterías personalizadas.
La batería nos vino parcialmente montada, a excepción del timbal base de 16 y el bombo de 22. Cuando la vi, al margen del estupendo acabado externo que tenía (de gama alta sin ninguna duda, cosa que cumplen hoy por hoy prácticamente todas las baterías de esta misma gama de precios) me dispuse a inspeccionar técnicamente el instrumento y todo, absolutamente todo, me dio la impresión de encontrarme ante una batería de gama alta, a excepción de un pequeño detalle: la batería carecía de acabado interno.
Batería de gama alta o de gama media
Esto se debe a una importante razón, y es que las características de las baterías de gama media cada vez se van aproximando más a las baterías de gama alta con lo que llega un momento en el que realmente una batería de un precio medio se equipara a una de gama alta. Y entonces muchos se preguntarán para qué comprar una de gama alta si tienen características similares…
Siguiendo con esta batería en particular, sus cascos me parecieron de una calidad sublime y, sin ninguna duda, hace diez años, se hubieran considerado de gama alta.
Son unos cascos muy finos, cascos de 6 capas y aproximadamente 6 mm de espesor; este grosor indica una buena calidad; cuanto más finas son las capas, mayor calidad tiene la madera que las compone. ¿Por qué? Precisamente por el caso contrario: cuanto peor es la madera utilizada, mayor grosor debe tener para poder laminarla de un modo estable y sin que la madera se seccione y haga más difícil el trabajar con ella, (y por lo tanto se pierda tiempo en la producción de baterías. El tiempo perdido se traduce directamente en dinero perdido, sobre todo cuando hablamos de producción en cadena).
Cualquiera que tenga una batería de gama alta puede ver que al quitar los parches y tocar el interior del casco la madera no tiene un tacto natural, la madera tiene un tacto como de lija fina, por describirlo de algún modo, y notará como los dedos resbalan con total facilidad (dependiendo del acabado interno, generalmente es así, aunque hay de todo tipo y algunos son incluso mas rugosos que la madera al natural).
El acabado interno sirve para algo tan simple como que la madera se preserve durante más tiempo. En cuanto se montan los parches de batería, pasan a tener un “microclima” interno: cuando hace frío, la batería mantiene el frío dentro de los cascos durante más tiempo que la temperatura ambiente, si se calienta el sitio donde toquemos. Lo mismo para el efecto contrario, cuando en el sitio donde toquemos haga calor u refresquemos el ambiente, el casco preservará más tiempo el calor aunque externamente el ambiente esté mas fresco.
Todo esto se traduce en que la madera se puede hinchar por la condensación, agrietar por lo seco que esté el ambiente, ennegrecer por que se pudra la madera, criar hongos, etc. La vida del instrumento se reduce por estos motivos, en gran medida en casos extremos.
Como comentaba anteriormente, en cuanto os hagáis con una batería de estas características, haceos un favor y hacédselo a la batería: dadle un acabado interno. Podeis darle cera, podeis darle laca, podéis darle aceites naturales, pinturas acrílicas…. hay un sinfín de acabados internos que se pueden dar para que vuestra batería sea en todos los aspectos, un instrumento con clase.
Además, si os lo curráis, quizás descubráis un gran acabado interno que recomendar y que os de un sonido bueno y personal. Al fin y al cabo, el acabado interno no sólo es para proteger la madera. Influye bastante en el sonido de una batería.



